Frank Lloyd Wright es reconocido por muchos como el mejor arquitecto norteamericano, como siempre, ¿no? qué voy a deciros, si me gusta a mí seguro que es el mejor, pero en este caso si no lo es se le acerca.
No me refiero a Andrew Lloyd Webber, conocidísimo por sus musicales, nooooo! Que yo tengo tendencia a mezclar nombres y estos dos se me cruzan a menudo.

A mi parecer, su obra maestra es la Casa de la Cascada (Fallingwater), y la American Institute of Architects me da la razón, ha dicho de esta construcción que "es el mejor trabajo de un arquitecto americano". Aunque inicialmente fue una residencia (quién pudiera tener una así, conformémonos con nuestras cuatro paredes), ahora es un monumento nacional que funciona como museo.
Esta casa pertenece a la arquitectura orgánica, en la que la naturaleza se mezcla con la construcción, se integra totalmente la construcción en el entorno.
La podéis visitar en Bear Run, Pennsylvania.
Si tenéis la posibilidad de ir a Buffalo (pensaréis que me he vuelto loca, si allí no hay nada) podréis admirar algunos edificios preciosos pertenecientes a este arquitecto, muy relacionados con la industrialización, algunos de ellos parecen abandonados a su suerte, a pesar de ser patrimonio de la humanidad.
Tiene proyectos muy interesantes y dispares, entre ellos la construcción del Hotel Imperial de Tokyo, en el que desarrolló un sistema para poder soportar los terremotos que sufre la ciudad, la solución fue colocar los cimientos en soportes basculantes hidráulicos, el sistema sigue usándose, pero el edificio se demolió en los años 60.
Es algo muy interesante, os recomiendo que algún día indaguéis sobre las construcciones en Tokyo, son sorprendentes.










Esta diadema me vuelve loca, es algo exagerada, lo sé; pero junto a otra, que es una mariposa, me han robado el corazón, sólo a ella se le ocurren estas ideas, porque no me digáis que la combinación de colores no es ideal.
